Grabar, marcar y cortar no son lo mismo
Cortar es atravesar el material: el haz va lento y a máxima potencia hasta separar la pieza. Grabar es retirar material solo en la superficie, barriendo el área como lo haría una impresora, y deja un relieve que se siente al tacto. Marcar es cambiar el color de la superficie sin quitar material, con un paso muy rápido y suave.
La diferencia importa cuando preparas el archivo: lo que quieres cortar va como línea vectorial fina, y lo que quieres grabar va como área rellena o como imagen. Si mandas todo del mismo color, la máquina no sabe qué hacer con cada cosa. Por eso la convención universal es rojo para cortar y azul o negro para grabar.
Qué archivo mandar para que el grabado salga bien
Para logos y textos, lo ideal es un vector (SVG, PDF, AI o DXF) con los textos convertidos a curvas. Un vector se graba nítido a cualquier tamaño; un JPG pequeño ampliado sale con bordes dentados.
Para fotografías sí necesitamos una imagen, y ahí manda la resolución: mínimo 300 DPI al tamaño final del grabado. Las fotos con buen contraste y fondo limpio funcionan mucho mejor que las oscuras o muy detalladas, porque el grabado tiene menos rango tonal que una impresión. Puedes comprobar si tu imagen da la talla con nuestro verificador de resolución.
Si solo tienes el logo en PNG y necesitas el contorno para cortar además de grabar, el generador de línea de corte te arma las dos capas en un solo SVG.