MDF, triplex o madera maciza: cuál te conviene
El MDF es el material estrella del corte láser: es homogéneo, barato, no tiene nudos y corta con una precisión altísima, lo que lo hace perfecto para cajas con encajes, souvenirs y producción en serie. Su borde queda tostado, un acabado que a mucha gente le gusta tal cual y que también se puede lijar o pintar.
El triplex tiene veta real y se ve más noble, pero está hecho de capas pegadas: si el pegante es irregular, el corte puede variar entre láminas. Para trabajo visible vale la pena, para encajes finos el MDF es más predecible.
La madera maciza corta bien en espesores delgados, pero la veta hace que unas zonas quemen más que otras. Es la mejor opción cuando el material se ve y se toca, como en piezas de decoración.
Encajes, kerf y por qué las cajas a veces no arman
Cuando cortas piezas que deben encajar entre sí, el enemigo es el kerf: el ancho de material que el haz consume, típicamente entre 0,10 y 0,25 mm. Si diseñas la ranura exactamente del espesor de la lámina, tras el corte quedará holgada y la caja bailará.
Nuestro generador de cajas ya compensa el kerf por ti: escribes medidas, espesor y kerf, y descargas el SVG con los dientes calculados. Si nunca has medido el kerf de una máquina, empieza en 0,15 mm para MDF de 3 mm y ajusta con una esquina de prueba.
El otro detalle es el espesor real de la lámina. Mídelo con calibrador, no confíes en la etiqueta: un MDF vendido como 3 mm puede estar entre 2,7 y 3,2 mm, y esa diferencia es justo la que decide si el encaje entra a presión o se cae solo.