El material que mejor se ve de cerca: canto pulido, brillo de vitrina y acabado que no se despinta. Avisos de recepción, placas, directorios, logos y letras en acrílico transparente, de color o espejo, desde una unidad.
Canto pulido brillanteTransparente, color y espejoInterior y exteriorDesde 1 unidad
El acrílico tiene una ventaja que ningún otro material de aviso iguala: el canto queda transparente y pulido, como el borde de un vidrio grueso. Eso hace que una placa de acrílico separada de la pared parezca flotar y atrape la luz por el borde. Es la razón por la que casi todas las recepciones de hotel, consultorio y oficina que se ven bien usan acrílico.
La otra ventaja es que el color no se despinta, porque no es pintura: el acrílico de color está teñido en toda su masa. Un aviso pintado se raya y se desgasta en las esquinas; uno en acrílico de color sigue igual a los cinco años. Y a diferencia de otros plásticos, no se pone amarillo con el sol.
Hay dos tipos y no dan el mismo resultado. El colado (GS) deja el canto brillante y graba en un blanco esmerilado precioso. El extruido (XT) es más barato pero graba en un gris apagado y se deforma más con el calor. Para todo lo que se ve de cerca usamos colado.
Desliza para ver el diagrama completoEl canto es la diferencia: el láser funde el borde y lo deja transparente sin pasar por pulidora.
Las cuatro formas de resolver un aviso en acrílico
La placa con separadores es la más común: una lámina rectangular con el logo aplicado, montada sobre cuatro separadores metálicos que la despegan 15 o 20 mm de la pared. Proyecta sombra, se ve seria y es la que mejor relación resultado-precio tiene. Es lo que casi siempre recomendamos para recepción.
Las letras sueltas se cortan una por una y se montan con plantilla. Se ven más limpias que una placa porque no hay fondo, pero la instalación es más delicada y hay que cuidar la alineación. Funcionan mejor cuando el muro tiene un color que contrasta.
El acrílico grabado lleva el logo esmerilado sobre la lámina transparente. De frente se ve el grabado blanco sobre el fondo del muro; si además se ilumina por el canto con LED, el grabado se enciende y el resto queda invisible. Es el efecto más vistoso para interior.
El sándwich de dos capas combina una lámina de color detrás y una transparente delante, o dos colores encajados. Da profundidad real y permite logos de varios colores sin pintar ni imprimir nada. Cuesta más porque son dos cortes que deben coincidir exactamente.
Dónde el acrílico no es la respuesta
El acrílico es rígido pero frágil al golpe: en una fachada a la altura de la calle, expuesta a un balonazo o a que alguien se recueste, el aluminio compuesto aguanta mejor. También pesa, así que en formatos muy grandes hay que subir el espesor y el costo se dispara: por encima de un metro y medio casi siempre conviene otro material o resolverlo por secciones.
Y se raya con más facilidad que el vidrio, sobre todo si alguien lo limpia con un trapo seco y polvo. Para un aviso a la altura de la mano en un pasillo de mucho tráfico conviene pensarlo. Nada de esto lo descarta para exterior —aguanta sol y lluvia perfectamente—, pero son las tres cosas que conviene saber antes de decidir.
Para qué se usa
Avisos de recepción
El logo de la empresa en el muro de entrada, sobre separadores y con luz indirecta opcional.
Placas de puerta y oficina
Nombres, cargos y números en juegos consistentes para todo el edificio.
Directorios y wayfinding
Directorios de piso y señales de orientación para hoteles, clínicas y edificios.
Exhibidores y porta-avisos
Displays de mostrador, porta-folletos y bases de producto armadas a la medida.
Logos iluminados por el canto
Acrílico grabado con LED en el borde: el grabado se enciende y el resto desaparece.
Placas conmemorativas
Reconocimientos y placas de inauguración con grabado permanente.
Cómo trabajamos tu aviso
1
Medimos en sitio
Vamos a tu local y medimos fachada, altura libre y punto eléctrico. Sin costo en San Gil y la provincia.
2
Te lo mostramos montado
La propuesta va sobre la foto real de tu negocio y a escala, para decidir el tamaño sin imaginación de por medio.
3
Fabricación
Con el diseño aprobado producimos. Si lleva iluminación, se arma y se prueba encendido en taller antes de salir.
4
Instalación
Anclaje adecuado al tipo de muro, nivelado y, si es luminoso, conectado y funcionando antes de irnos.
Preguntas frecuentes
¿El acrílico sirve para un aviso de exterior?
Sí. Aguanta sol y lluvia sin amarillearse ni perder color, que es justo donde fallan otros plásticos. Sus dos límites son el golpe (es frágil) y el tamaño: por encima de metro y medio pesa mucho y conviene aluminio compuesto o resolverlo por secciones.
¿Qué espesor de acrílico necesito?
Para placas de puerta y señalización interior, 3 mm sobra. Para una placa de recepción de tamaño medio, 5 mm se ve mucho mejor porque el canto grueso es parte del efecto. Para letras sueltas grandes o piezas de más de 50 cm, 8 o 10 mm para que no se pandeen.
¿Se puede poner el logo a color sobre el acrílico?
Sí, de tres formas: vinilo de corte aplicado (colores planos, muy duradero), impresión directa (para logos con degradados o fotos) o acrílico de color cortado y encajado. La tercera es la más cara y la que mejor se ve, porque el color está en el material y no encima.
¿Cómo se instala una placa de acrílico?
Lo habitual son separadores metálicos anclados al muro con chazo, que despegan la placa y le dan sombra. En muros lisos y piezas pequeñas también funciona el adhesivo estructural de doble cara. Siempre entregamos plantilla para que quede nivelada.
¿El canto transparente hay que pulirlo aparte?
No. El corte láser funde el borde del acrílico colado y lo deja brillante y transparente de una vez, sin pasar por pulidora. Es una de las razones por las que el acabado sale tan limpio comparado con un corte de sierra.
¿Cuánto cuesta un aviso en acrílico?
Depende del tamaño, el espesor, el color y si lleva grabado, vinilo o iluminación. Una placa de puerta pequeña y un aviso de recepción iluminado están en rangos muy distintos. Mándanos la medida y el logo por WhatsApp y te damos el precio exacto.